Palabras que nacen del camino recorrido
Este libro nació de una doble intención: recaudar fondos para la Fundación Stop San Filippo y compartir un relato honesto de transformación personal.
De la exigencia del baloncesto profesional a la inmensidad silenciosa de la montaña, este viaje me invitó a soltar el personaje y reencontrarme conmigo mismo.
El reto de ascender todas las cimas de 4.000 metros de los Alpes fue solo el escenario. Lo importante ocurrió dentro: descubrí que la verdadera cumbre no es geográfica, sino interior.
Una cumbre a la que se llega cuando comprendemos que dar no es renunciar, sino abrir el corazón sin reservas.
¿Puede el deporte ser una vía de desarrollo espiritual?
Tuve el honor de escribirlo junto al filósofo Frascesc Torralba, con quien comparto la convicción de que el rendimiento sin conciencia es una victoria vacía.
Tras 25 años vinculado al deporte —15 como jugador profesional— descubrí que competir y ganar solo son capas superficiales. Lo esencial está en lo que no se ve: el carácter que forjas, las emociones que aprendes a sostener, las preguntas que te atreves a hacerte.